Cafecito, con sorbos de indignación
En América no sólo importa el qué, sino el cómo. Avanzar a la liguilla de panzazo o porque el grupo de la muerte está más aguado que una sopa de fideo ofende la honra de la afición, que de nuevo colocó al equipo como el más querido de México.
La directiva azulcrema no entiende de eso. El presidente Michel Bauer se llenó la boca de mediocridad con sus declaraciones. Memo Ochoa lo hizo también. Es verdad que no se cansan de repetir que las Águilas van a calificar, pero eso lo hacen más por inercia que por sentirlo.
El miércoles, Bauer aseguró que podrían seguir sumidos en el bache hasta la jornada 13, después ganar los siguientes cuatro partidos y asunto arreglado. Mientras, que los aficionados se mueran de la pena.
Memo también confió en que la mediocridad de su sector les permita sacar un par de resultados y ascender en la tabla. Por el tema de la porcentual, ni sufren ni se acongojan
Esto muestra que el equipo es un Águila sin cabeza. Sin un líder que sea ejemplo para los jugadores, que sepa de futbol. Alguien que se declara un “empleado más” de Azcárraga, al que por cierto ya se le está terminando la paciencia, y si Bauer sigue sin entregar resultados la próxima limpia no será con incienso sino de directivos. En junio se sabrá.
LA CREMA: Carlos Reinoso , uno de los máximos iconos del América, aseguró a esta que escribe: “Yo jamás jugué desde la angustia por la urgencia de resultados. Yo siempre jugué con emoción, con hambre de ganar y me entregué a muerte en la cancha”. Ahí les dejo la pedrada a los jugadores azulcremas.

Monterrey 2:3 América
América 1:0 Necaxa

Agregar un Comentario