Jueves 29 de Julio de 2010

América y sus inicios

Escrito por Carlos 15 de Diciembre del 2008 

HISTORIA DEL AMÉRICA 1916-1925

El futbol en el ámbito nacional comenzaba a cobrar gran relevancia entre la sociedad capitalina. Los éxitos de los conjuntos formados por miembros de las colonias británica y española habían sembrado la semilla y jóvenes estudiantes formaban sus propios equipos en los colegios de la ciudad de México.

En el año de 1916, en el Colegio de Mascarones de Santa María La Rivera, un grupo de alumnos lidereados por Rafael Garza Gutiérrez -un espigado muchachito rubio de recio carácter y  gran determinación- y su primo Germán Núñez Cortina joven serio y con presencia, decidieron crear un equipo con los mejores elementos del colegio. Reunidos en la casa de doña Calixta Gutiérrez viuda de Domínguez, tía de Germán, en la calle de Alzate # 136, la agrupación futbolística se conformó  recibiendo el nombre de Récord.

Por su parte, en el colegio marista de La Perpetua, se formó un equipo de futbol estudiantil denominado Colón. Este conjunto contaba con pocos jugadores, todos entusiastas, pero cuyos logros eran efímeros al no poder conjuntar, en muchas ocasiones, el once inicial. El entrenador el equipo, era uno de los profesores, que gustaba del futbol y que dedicaba su tiempo libre a tratar de pulir a estos muchachos. Eugenio Cenoz, que era el nombre de este personaje, les propuso  unirse con algún otro conjunto, para así, lograr mayor competitividad. El portero del Colón, Ignacio de la Garza, propuso al Récord, equipo en donde participaban sus primos.

El equipo de Mascarones, contaba con suficientes jugadores de calidad: Germán y Eduardo Núñez Cortina, José y Manuel de la Garza, Luis y Carlos Brehm, Leobardo Salido, Rafael Garza Gutiérrez y Jorge Pereda, entre otros, pero carecía del equipamiento necesario y sólo contaban con un balón. Los de la Perpetua, tenían prometidos varios metros de tela del color que eligieran para confeccionar los uniformes, además de dos balones ingleses de gran manufactura.

Conformadas ambas partes, decidieron reunirse el 12 de octubre de 1916 en los llanos de la Condesa para darle forma al nuevo conjunto. Las propuestas sobre el nombre fueron muchas, pero prevaleció la de Pedro “Cheto” Quintanilla, quien sugirió el nombre de América, puesto que aquel día de la reunión se celebraba el descubrimiento del nuevo continente.

El naciente equipo, se dividió en dos categorías, la mayor, en donde verían acción todos aquellos jugadores mayores de 15 años, y la menor, en la que participarían los menores de 15 años y de la cual estaría a cargo Rafael Garza Gutiérrez.

El América se inscribió en un torneo de segunda fuerza, arrasando en sus dos divisiones, por lo que pidieron su ingreso a la Liga Mayor (hoy conocida como primera división). Los equipos que la conformaban, vieron con desden a la agrupación estudiantil, en donde jugaban por cierto, puros mexicanos. Sin embargo, aceptaron realizarles una prueba que constaría en tres partidos contra los mejores equipos de la liga. El requisito para ser aceptados, era que no perdieran ninguno de los encuentros. El conjunto del América, ganó dos y empató el que mayor dificultad representaba, contra el España, el equipo de mayor jerarquía por aquellos años románticos de nuestro balompié. Las escuadras de la Liga Mayor no tuvieron más que reconocer que el conjunto azulcrema era competitivo y lo aceptaron en la división de honor.

El uniforme, muy diferente a los ya existentes en aquel entonces, consitía en un pantalón azul marino con una camisa color crema. Los colores, elegidos por necesidad, fueron obra de la casualidad. Rafael Garza tomó unos viejos pantalones de su padre y los cortó a la altura de las rodillas y se confeccionó un pantaloncillo corto. A esta prenda, se unió una camisa de mangas largas, que algún día fue amarilla y que, ya gastada, quedó descolorida a un tono mas claro. Con los retazos sobrantes del pantalón, Rafael cosió a su camisa el nombre del equipo: “Récord”. Una vez unidos Récord y Colón, decidieron adoptar los colores del conjunto que aportaba el mayor número de jugadores, siendo precisamente el primero de ellos.

Denominado el equipo como América, Rafael Garza comenzó a ser llamado “Récord”, porque así se leía en la espalda de su camisa, y el sobrenombre lo haría famoso. Todos llegarían a conocer al capitán de la escuadra azulcrema como al gran Rafael Garza Gutiérrez “Récord”, sinónimo de tenacidad, valentía y buen futbol.

Los primeros años no fueron fáciles. Para encarar su primer temporada en la liga, el club se reforzó con estudiantes provenientes de los colegios de Alvarado, La Perpetua, Saviñon y San José, además de un par de jugadores del Colegio Williams. La base, sin embargo, era la ya conocida de los jóvenes del Récord y el Colón. La temporada 1917-1918 fue desastroza. El equipo quedó situado en el último lugar, pero si en lo futbolítico fue malo, en presencia fue excelente, ya que cientos de aficionados, cansados de la hegemonía de los conjuntos extranjeros, decidieron unirse al nuevo plantel de jugadores mexicanos.

Al año siguiente, algunos jugadores decidieron abandonar la nave, decepcionados por los malos resultados. El profesor Eugenio Cenoz, para tratar de motivar al conjunto, decidió proponer un cambio de nombre, mismo que fue aceptado por la mayoría y el América pasó a llamarse “Unión”. Y bajo el nombre de Unión jugó las siguientes dos temporadas, pero los resultados no variaban y aunque ganaban partidos importantes, perdían en apariencia los más fáciles. La gente les seguía llamando América y los jugadores más representativos, entre los que se contaban Rafael Garza Gutiérrez “Récord”, Germán Núñez Cortina y Nacho de la Garza, decidieron regresarle su nombre de batalla y volvió a ser el Club América.

Con el regreso del nombre, comenzó a gestarse también una trasformación interior. Nacería la dinastía azulcrema. El cuadro base, con una experiencia de tres años en la Liga Mayor, y con la llegada de elementos de provincia -jóvenes que llegaban a la capital a proseguir sus estudios- sobre todo de Pachuca y de Orizaba, mostró un futbol diferente al de los demás equipos de la capital. No se basaría tan sólo en fuerza y en velocidad, sino en el toque, la gambeta y la inteligencia.

Llegaron hombres como Horacio Ortiz, Jorge y Francisco Cumings, Juan Terrazas, Firpo Nadal, Enrique “La Matona” Esquivel y Luis “El Oso” Cerrilla, entre otros. Mientras que la experiencia de Ignacio de la Garza, Rafael Garza Gutiérrez, Carlos Garcés, Juan Andrade Pradillo y Germán Núñez Cortina fue fundamental.

El América terminó por enamorar a los aficionados, que de diferentes extractos sociales, incluyendo a grandes políticos mexicanos, se sintieron atraidos por este conjunto de jóvenes elementos que sabían tocar con prestacia el balón.

Uno de los grandes seguidores, fue el embajador de México en Guatemala Juan de Dios Bojórquez, quien le extendió una invitación al conjunto azulcrema para que en las fiestas de fin de año de 1922, visitara al país vecino del sur, con la idea de que jugara tres partidos. El Club América aceptó gustoso, tendría el honor de ser el primer conjunto mexicano en jugar un partido internacional fuera de nuestro país. El plantel partió el 30 de diciembre de 1922 y durante el trayecto, surgiría la que sería considerada, años después, como la porra más significativa del deporte mexicano. Todo ocurrió en el tramo comprendido entre Matías Romero y Jesús Carranza. Carlos Garcés, puso atención al sonido del ferrocarril: siqui-siqui-siqui, y se inspiró para crear una porra para, en caso de darse los triunfos, pudieran acompañar a la escuadra americanista en Guatemala. Su porra de batalla consistía en un ¡Siquitibum a la bimbombá! que gustó a sus compañeros. Así, nacía el 31 de diciembre de 1922 la porra que hasta la fecha, celebra los triunfos más sonados del deporte mexicano.

La gira concluyó con dos triunfos y una derrota y tras el regreso a tierras mexicanas, el América vio que su cauda de seguidores había crecido a pasos agigantados, lo que motivó a los jugadores para dar ese paso definitivo que los consagraría entre la crema y nata de la liga mexicana de futbol.

EL PRIMER CAMPEONATO 1924-1925

El Club España, fiel representante de la colonia ibérica, dominaba con fueza y orgullo la liga del futbol mexicano.  Su prosapia, avalada con títulos y trofeos, no tenían discusión alguna. Considerado como un conjunto casi imbatible, al España era difícil no digamos arrebatarle un título, sino tan sólo algún punto. Con 9 títulos en sus alforjas, el España era el máximo ganador de campeonatos de liga del futbol nacional hasta ese momento. En la temporada 1923-1924, el conjunto ibérico le quitó el título de las manos al América, que ya comenzaba a dar muestra de su grandeza.

Para la temporada 1924-1925, las cosas fueron diferentes. El América desde un principio fue dando cuenta de los rivales más importantes,incluyendo al mismisimo España, que al final del torneo de liga quedaría relegado hasta el tercer sitio. El partido clave que decidiría el campeonato, se disputó el 1 de marzo de 1925 en el Parque Asturias, ubicado en pleno Paseo de la Reforma en lo que hoy son las calles de Rhin y Lerma.

El partido entre Asturias y América se jugó a tribunas llenas. El partido fue en verdad emotivo, faltando tres minutos para finalizar el encuentro, el marcador señalaba 0-0. Rafael  Garza Gutiérrez, el incansable “Récord”, desbordó desde la defensa y tomó un balón en la media cancha, se escapó por el lado izquierdo ante la marca de dos asturianos. Centró por donde entraba Juan Terrazas, quien desbalanceando al portero, anotó el tanto de la victoria y del título.

En aquella tarde memorable, el América alineó con Nacho de la Garza; Manuel Yáñez y Rafael Garza Gutiérrez “Récord”; Francisco “Camión” Henríquez, Enrique “Matona” Esquivel y Luis “Oso” Cerrilla; Rosendo “Picorete” Terrazas, Pedro Legorreta, Guillermo Márquez Acuña, Horacio Ortiz y Juan Terrazas.

En la banca se quedaron  Carlos Garcés, “Fofo” García Besné y Ernesto Sota.

Comenzaba una era de títulos, de un club cuya grandeza radicaba en el ímpetu y buen futbol de sus hombres. Un formidable equipo llamado América…

NUMERALIA

-21 partidos se mantuvo invicto el América, al sumar 9 partidos sin derrota del torneo 1923-1924 y los 12 del certamen 1924-1925.

-3 equipos se retiraron al final de la liga 1924-1925 al saber que ya no podían alcanzar al conjunto azulcrema: España, Asturias y Aurrerá, todos de la colonia española, perdiendo los dos partidos que le restaban a cada escuadra.

-7 goles marcó Alfredo García Besné del América, para alzarse con el título de goleo de la temporada 1924-1925. Daniel Larrazabal del Aurrerá llevaba 9, pero al retirarse el equipo español, la Liga invalidó su derecho a ser líder de goleo.

-1 de enero de 1923, el América se enfrenta a una selección de Guatemala, fecha histórica porque por vez primera un equipo mexicano jugaba un partido en el extranjero.

-2 las temporadas en las que el América cambió de nombre llamándose Unión, 1918-1919 y 1919-1920.

-0 partidos los que perdió el América en la temporada en la que logró el campeonato, finalizó con 10 ganados y 2 empatados.

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Partidos

Monterrey 2:3 América

América 1:0 Necaxa

Liga. Sabado 09 de Mayo, 21:00 horas tiempo del Centro de México

Clausura 2009

GRUPO 2  Equipo JJ JG JE JP DIF PTS
1 America America 17 6 5 6 -2 23
2 Chivas Chivas 17 5 6 6 +1 21
3 Cruz Azul Cruz Azul 17 2 7 8 -7 13
4 Morelia Morelia 17 5 7 5 -1 22
5 Pumas Pumas 17 8 4 5 +6 28
6 Tecos Tecos 17 6 7 4 +4 25

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Carlos Calderón:
Licenciado en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México. Autor de más de diez libros respecto al futbol y el deporte en general. Columnista de Medio Tiempo. Investigador del programa de televisión Hazaña El Deporte Vive.