Luego de la profesionalización del futbol mexicano, las cosas no fueron fáciles. La estructuración de contratos, bonos de diversa índole y las mejores ofertas de algunos clubes con mayores recursos económicos, desestabilizaron a algunos equipos.
El América pasaba por una situación desastroza y aún cuando el club adquirió los servicios de jugadores como Mateo Nicolau, Manuel “La Bruja” Gutiérrez, Guillermo “Platanito” Hernández y Mario Ochoa, los resultados no se daban.
La afición crema, no tiene gratos recuerdos de la temporada 1945-1946, cuando el equipo aceptó 101 goles estableciendo la marca más negativa de su historia. En la temporada siguiente, las cosas fueron de mal en peor, solamente obtuvo el 30% de los puntos, con una racha de 15 partidos sin ganar, incluyendo 6 derrotas de manera consecutiva y la peor goliza recibida hasta hoy en día, perdiendo 2-9 ante el Atlas el 3 de noviembre de 1946.
Se hicieron grandes esfuerzos, pero el América no salía de los últimos lugares, y gracias a que en esos años no había descenso, los llamados “millonetas”, que no eran tales, no se fueron a una división menor.
Buscando una solución, se decidió contratar a un emblema del equipo para tratar de sacar adelante la nave. Rafael Garza Gutiérrez, el gran “Récord”, se hizo cargo del equipo por enésima vez. Llegaron Pedro Arnauda, “Gallito” Ortiz, el argentino Galasso, pero nada resultaba.
Para la temporada 1948-1949 más caras nuevas: Mario “Cantinflas” Sánchez, Rubelio Esqueda, Jorge “El Tico” Quezada, Manuel Cañibe e Isidro Gil, pero el América ocupó de nueva cuenta uno de los últimos sitios de la tabla. En esa temporada aciaga, la máxima estrella del equipo, Octavio “La Pulga” Vial sufrió fractura de peroné, lo cual precipitó su despedida de las canchas. Vial, todavía intentó regresar y jugó algunos encuentros con el Atlante, pero al ver que le resultaba imposible, se puso un objetivo de mayor importancia en lo personal: tratar de salvar al América.

En 1950 con Vial al frente del conjunto crema, las cosas mejoraron notablemente. La famosa “Pulga” demostró desde la banca que sus dotes de futbolista también las trasladaba a la enseñanza. Como técnico tuvo una excelente temporada y con elementos como José Luis Borbolla, Cabalceta y “Cantinflas” Sánchez, quienes formaron un triunvirato explosivo a la ofensiva, los aficionados, ávidos de triunfos, volvieron a soñar con aquel América de éxitos. Cuando Vial tomó a los cremas, la escuadra ocupaba el lugar 14, último por cierto de la liga. Cuando terminó el torneo, se encontraba a media tabla y sólo por diferencia de goles no estuvo entre los primeros.
El premio para Octavio Vial, fue la selección nacional. El americanista dirigiría al tricolor durante el Mundial de 1950 en Brasil.
Ante la salida de Octavio Vial, el América contrató a un técnico de reconocida capacidad, pero caro para la época, el húngaro Jorge Orth. Con él, llegaron Enrique Llorente, Eugenio “El Mono” Arenaza, Manuel Cañizo, el internacional mexicano José Luis Lamadrid, Pedro “7 pulmones” Nájera y Mario “El Sidral” Izaguirre. Las inversiones, fueron suntuosas, y la situación económica, se tornó apremiante. El dinero escaseaba y la mesa directiva recurrió a un hecho insólito, nombró como presidente a uno de los personajes más reconocidos en el ámbito artístico y social de nuestro país. Mario Moreno, el cómico mexicano mejor conocido como Cantinflas, ferviente americanista, se haría cargo del equipo. Sin embargo, sus múltiples ocupaciones, evitaron que el famoso mimo se dedicara como debía de ser a un equipo que necesitaba no sólo de apoyo moral, sino económico. La ayuda real nunca llegó, Cantinflas se presentaba en uno que otro partido y daba la patada inicial, pero no mas.
Al comienzo de la década de los 50, la situación era en verdad crítica y el equipo con mayor tradición, estaba a punto de desaparecer si alguien de recursos no llegaba al rescate de la institución.
EL EQUIPO DEL PRESIDENTE
La segunda división hizo su aparición en 1950, por lo que el América debía mejorar su desempeño. En la temporada 1950-1951, faltando tan sólo dos jornadas para que concluyera la liga, el club se encontraba en el sótano de la tabla. Gracias a los malos resultados del Veracruz y a los puntos rescatados al final, el América logró salvarse del descenso, ¡por tan sólo 3 puntos!.
Al año siguiente, otra vez dependería de terceros para evitar la segunda división. El equipo de La Piedad con una campaña desastroza fue el elegido por los números para tal suerte.
Nuevamente “Récord” acudió al rescate. En esta ocasión, moviendo mar y tierra, invitando a los americanistas de mayor poder económico, logró reunir una cantidad aceptable para invertir en el conjunto. Se formó una agrupación que se haría cargo del América: los ingenieros Pascual Rodríguez Roldán, Julián Rodríguez Adame y Manuel Moreno Torres; el ex futbolista del Club España y empresario Luciano Arrechederra; Santiago Ontañón, el político y criminalista José Ángel Ceniceros y, detrás de ellos, el americanista más connotado del momento, el presidente de la República Mexicana, el licenciado Adolfo Ruiz Cortines.
El presidente mexicano tenía casi treinta años de seguir las andanzas americanistas, vio pasar las mejores épocas, los títulos y también los sinsabores de los años recientes.
En 1953, ya con la economía saneada, el América contrató a los argentinos Norberto Iácono, Héctor Ferrari, José Santiago, , a los nacionales José “Curro” Buendía, Manuel Camacho, Serio “Turco” Morales y Pedro Fernández. El técnico, sería de nueva cuenta Octavio Vial.
Poco a poco, de forma ascendente, el América comenzaba a alzar el vuelo. Vial y sus muchachos, se comprometieron a darle a la afición, que cada vez se veía en mayor número, alguna satisfacción.
EL TORNEO DE COPA 1953-1954
A nivel nacional, dos equipos comenzaban a despuntar en el gusto de los aficionados como los más representativos y los que mayor número de seguidores tenían, el Guadalajara, equipo de mexicanos que se le conocía como “el ya merito”, porque ocupaba los primeros lugares de la liga pero no terminaba de ganar un título, y el decano de la ciudad de México, el América.
Para la temporada 1953-1954, el 12 de mayo de 1954 se disputó la final del torneo de Copa en el estadio Olímpico de Ciudad de los Deportes y a la misma llegarían, por primera vez, ambos equipos.
En el tiempo reglamentario, el partido concluyó 0-0. Los tiempos extra fueron en verdad peleados, el América anotó por mediación de José Santiago y las chivas respondieron con tanto de Arellano. El encuentro estuvo a punto de terminar en una zacapela y el portero del América Manuel Camacho, fue expulsado. Eduardo Palmer, joven elemento de los cremas, tuvo que abandonar el medio campo y ponerse los guantes. “Lalo”, nervoso, les pedía a sus jugadores que anotaran, porque no quería llegar a la tanda de penales. Sin embargo, sus súplicas no fueron escuchadas y el encuentro concluyó 1-1.
En aquellos años se estilaba que un mismo jugador cobrara la tanda de penales y el Guadalajara tenía a uno de los mejores tiradores desde los once pasos, el internacional mexicano Juan Jasso. Por América, Emilio Fizel.
Jasso se enfiló y anotó, pegado a la derecha. Las burlas del chiverío no se hicieron esperar y Palmer, herido en su amor propio, se concentró y detuvo dos potentes disparos de Jasso. Fizel anotó los suyos y el jovencito Palmer, se convirtió en el heroe del encuentro y del torneo.
El cuadro que aquella noche obtuvo el torneo de Copa fue el siguiente: Manuel Camacho, Norberto Iácono, Pedro Nájera, Héctor Ferrari, José “Pepín” González, Eduardo “Lalo” Palmer, Rubelio Esqueda, José “Curro” Buendía, Manuel “La Bruja” Gutiérrez, Emilio Fizel y José Santiago
LOS DUEÑOS DE LA COPA
Para el año siguiente, la Copa fue nuevamente crema y de igual forma el rival fue el Guadalajara, con el que comenzaba a crearse una rivalidad muy singular. El 6 de marzo de 1955 con un solitario gol de Manuel Cañibe, el América se convertía en bicampeón de Copa. La soberbia actuación del portero Manuel Camacho, que estuvo muy certero aquella tarde, fue la clave para que el conjunto capitalino se coronara. El equipo campeón alineó con Manuel Camacho, Norberto Iácono, Héctor Uzal, Héctor Ferrari, José Luis Lamadrid, José Santiago, Manuel Cañibe, Rubelio Esqueda, Gerardo Nava, Juan “El gato” Lemus y Emilio Fizel.
Por si fuera poco, días más tarde, el 10 de marzo el América daba cuenta del campeón de liga, el Zacatepec con marcador de 3-2, por el América Nájera y Cañibe en dos ocasiones y por Zacatepec Arnauda y Candia marcaban los tantos. Los muchachos de Vial, se quedaban con el ¡Campeón de Campeones!.
El América, de la mano de Octavio “La Pulga” Vial, conquistaba tres títulos, dos Copas y un Campeón de Campeones. Las cosas aparentaban marchar muy bien, un equipo bien conjuntado y bien dirigido y ya, sin problemas económicos, daban grandes esperanzas a futuro, sin embargo al año siguiente fuertes diferencias en la sociedad que dirigía al equipo, traería nubarrones al conjunto crema…
Numeralia
-101 goles aceptó el América en la temporada 1945-1946.
-3 de noviembre de 1946, el América registra la peor derrota en su historia.
-9 los goles que recibió el portero del América Eduardo “Guayo” Gutiérrez aquel partido contra el Atlas.
-3 jugadores del América fueron seleccionados para participar en el Mundial de 1950: Manuel “La Bruja” Gutiérrez, Mario Ochoa y José Luis Borbolla.
-2 títulos de Copa obtuvo el América en esta década 1954 y 1955.
-1 Campeón de Campeones al vencer al Zacatepec, campeón de liga en 1955.
-2 los penales que detuvo Eduardo Palmer en la final de Copa de 1954.