En cuanto Víctor Alvarado me mostró el sitio en que periodistas y bloggers aficionados al Atlético de Madrid escribían sus opiniones e informaban a los aficionados, decidí que era un ejercicio necesario para un equipo como el América, al que le hace falta apoyo, pero también un lugar desde el que se expresen opiniones libres, fuertes y siempre buscando contribuir a que los años de grandeza no sean un mero recuerdo, sino un parámetro para alcanzarlos e incluso superarlos.
La posibilidad de reunir a periodistas, comunicólogos y aficionados en un espacio cien por ciento americanista me sedujo por el hecho de acompañar el sentimiento con un análisis lo más objetivo posible y con comentarios que tendrán como denominador común la libertad, la independencia y el amor irrestricto a una entidad futbolera que hoy por hoy requiere de críticos y personas con la apertura suficiente como para aceptar que es mucho lo que se ha estado haciendo mal en el camino.
Quienes ya me conocen, a través de mi blog en Medio Tiempo o del resto de los espacios en que participo, saben que soy apasionado seguidor de las Águilas. Desde niño, sin una razón específica de por medio, decidí que mi corazón en términos futboleros estaría entregado al equipo espectacular, poderoso y polémico que es el América.
No sé si se trate de un caso general, pero supongo que todos debemos tener alguna característica en común con el equipo al que le profesamos amor incondicional. En mi caso, me parece que lo controversial lo comparto con el América. Una de mis máximas, sin ser arrogante y simplemente expresando lo que pienso, es que nunca hay que pasar desapercibido, hasta cuando no estás se debe hablar de tu ausencia, tal como sucede con una liguilla que extraña en demasía la presencia de la escuadra a la que todos, sin excepción, desean derrotar.
El nombre “América es mi vida” (americaesmivida.com) tardó un par de horas en gestarse. Uriel García, quien forma parte fundamental de este incipiente proyecto, y yo nos encontrábamos en la búsqueda del dominio adecuado y fue buscando algún juego de palabras o frase emotiva como se nos ocurrió. Y es que es cierto, el amor a un equipo de futbol, sea cual sea, es de los pocos ideales que se mantienen desde la niñez temprana hasta la muerte. Aquellos que cambian de escuadra predilecta no me parece que estén dentro del estereotipo o paradigma aceptado de aficionados al balompié. Sí, en pocas palabras, América es mi vida, es mi pasión y son los colores que me acompañarán por siempre.
Este espacio de expresión particular, lo usaré como un ingrediente catártico para expresarme sin ataduras respecto a las Águilas. En Medio Tiempo siempre lo he podido hacer, pero en dicho canal es preferible no caer en exageraciones o triunfalismos, sino comprender que me estoy dirigiendo a un público de diversos gustos. América es mi vida en lo general; y Pluma de Águila, en lo específico, serán espacios creados por americanistas y para americanistas.
De a poco, irás conociendo al resto de los integrantes de este espacio, mismo que esperamos se irá consolidando hasta acceder a un lugar privilegiado en tus niveles de preferencias.
¡Qué el 2009 sea el año de las Águilas!